Codo de Tenista: Causas, síntomas y tratamiento

Codo de Tenista Epicondilitis

La epicondilalgia lateral, conocida popularmente como codo de tenista, es una de las causas más frecuentes de dolor en la cara externa del codo. Durante años se habló de “epicondilitis”, como si el problema fuera únicamente inflamatorio, pero hoy sabemos que en muchos casos se trata más bien de una tendinopatía de los músculos extensores de la muñeca y los dedos en su inserción sobre el epicóndilo lateral del húmero.

Se conoce como codo de tenista porque es una lesión habitual en deportes de raqueta, aunque también aparece con mucha frecuencia en personas que trabajan con movimientos repetidos de mano, muñeca y antebrazo.

A continuación vamos a explicar de forma sencilla por qué aparece, qué síntomas suele dar y qué opciones de tratamiento tienen más sentido hoy en día.

Codo de tenista o epicondilitis

¿Cuáles son las causas de la epicondilitis?

La epicondilitis lateral suele aparecer por una combinación de sobrecarga y falta de capacidad del tejido para tolerar ciertas demandas. Es frecuente en deportes de raqueta, pero también en trabajos y actividades cotidianas que repiten mucho el agarre, la extensión de muñeca o los esfuerzos manuales: usar herramientas, atornillar, cargar peso, escurrir una fregona o trabajar muchas horas con la mano.

Durante años se explicó como un problema puramente inflamatorio, pero hoy sabemos que en muchos casos hablamos más bien de una tendinopatía por sobreuso. Es decir, el tendón empieza a dar señales de que no está tolerando bien la carga que recibe. Lo habitual es que el dolor empiece de forma leve y que, si no se modifica la actividad o no se trata bien, vaya ganando intensidad y limite cada vez más gestos del día a día.

Uno de los factores de riesgo más claros es el trabajo repetitivo de mano, muñeca y antebrazo. Por eso, cuando aparecen molestias en la cara externa del codo, lo importante no es solo calmar el dolor, sino entender qué carga está manteniendo el problema para poder tratarlo con sentido.

Codo de tenista o epicondilitis

Síntomas de la epicondilitis o codo de tenista

El síntoma más habitual  es el dolor en la cara externa del codo, justo alrededor del epicóndilo. Suele molestar al palpar la zona, al extender la muñeca contra resistencia o al agarrar objetos con cierta fuerza. Además del dolor, es frecuente notar pérdida de fuerza de agarre, algo que en el día a día se traduce en dificultad para abrir una puerta, coger una sartén, sujetar una bolsa o incluso sostener objetos ligeros si el cuadro está más avanzado.

En algunos pacientes el dolor no se queda solo en el codo y se extiende por la cara externa del antebrazo. A veces también aparece sensación de brazo cargado o cierta irritación de estructuras vecinas, lo que puede hacer que el cuadro se confunda con otros problemas del codo o del sistema nervioso. Lo importante es que no siempre hablamos de un dolor “inflamatorio” puro: en muchos casos el tendón está sensible, irritable y menos capaz de tolerar carga.

Carga progresiva en el tratamento de la epicondilitis

Epicondilitis o codo de tenista: ¿cómo se trata?

El primer paso en el tratamiento de la epicondilalgia lateral es ajustar la carga. Esto significa reducir temporalmente o modificar aquellos gestos que están irritando el tendón, sin caer en el reposo absoluto. Un tendón doloroso necesita dejar de recibir estímulos que lo sobrepasen, pero también necesita empezar a trabajar de forma progresiva para recuperar su capacidad de transmitir carga.

Aquí está la parte más importante del tratamiento: la puesta en carga progresiva del tendón. Los ejercicios bien pautados, adaptados al momento de dolor y a la tolerancia del paciente, son la base para mejorar la función del codo y favorecer una recuperación real. No se trata solo de tratar el síntoma, sino de conseguir que el tendón vuelva a soportar esfuerzos con normalidad.

En fases de mucho dolor, la fisioterapia puede apoyarse en distintas herramientas para modular síntomas y facilitar el trabajo activo. Entre ellas pueden incluirse neuromodulación de la rama motora y sensitiva del nervio radial, electrolisis percutánea ecoguiada (EPI), en algunos casos combinada con Magnetolith, radiofrecuencia y tratamiento manual del codo, la muñeca, el hombro y el cuello.

Además, también puede ser útil abordar la musculatura del antebrazo y posibles puntos gatillo, ya sea de forma manual o mediante punción seca. Una vez que el dolor está mejor controlado y el tendón empieza a tolerar carga, el siguiente paso es la readaptación: introducir ejercicios cada vez más funcionales y más parecidos al gesto que desencadenó la lesión, hasta recuperar la capacidad del codo para el trabajo, el deporte o la vida diaria.

Pronóstico de la epicondilitis

El pronóstico de la epicondilalgia lateral suele ser bueno, pero no siempre es rápido. En los casos leves o recientes, algunas personas mejoran en pocas semanas si ajustan bien la carga y empiezan un trabajo específico. Esto daría un plazo de entre 4 semanas y 3 meses.

Cuando el problema lleva mucho tiempo establecido y no se le prestó atención en fases iniciales, lo más habitual es hablar de varios meses de recuperación progresiva. No depende solo del tendón, sino también de lo que el paciente le sigue pidiendo al codo en su vida diaria. Por lo tanto, sin el tratamiento óptimo y sin la gestión de cargas, puede prolongarse entre 6 y 12 meses

El trabajo manual repetitivo, ciertos deportes de raqueta o gimnasio y la dificultad para descansar bien pueden ralentizar el proceso. También influyen el sueño, la alimentación, la hidratación y la capacidad general de recuperación. Cuanto mejor se ajuste todo eso, mejor suele responder el tendón.

Te esperamos en nuestro centro de fisioterapia en Málaga, Manuel Cuenca Fisioterapia y Osteopatía, si necesitas orientación sobre tu dolor de codo. Recuerda que la epicondilitis es solo una de las patologías que pueden afectar a esta articulación, y que no todo dolor en la cara externa del codo significa exactamente lo mismo.

Es por este motivo por el que más allá que etiquetar el problema, lo más importante es hacer una buena valoración para adaptar el tratamiento a cada paciente, a sus síntomas, a sus cargas y a las actividades que están manteniendo el cuadro.

Esta es la única vía real de poder ir recuperando este proceso patológico que en muchas ocasiones se prolonga en el tiempo si no lo abordamos correctamente.

Publicado 

Categorías

Contenidos:

Consulta telefónica gratis

Si tienes alguna dolencia y no sabes cómo podemos ayudarte, reserva una consulta telefónica gratuita y habla directamente con nuestro equipo de fisioterapeutas. No te quedes con ninguna duda.