Fascitis Plantar: Principal patología del pie

Tratamiento fascitis plantar fisioterapeuta

La fascitis plantar se considera una de las principales causas de dolor en el talón, afectando aproximadamente al 10% de la población en algún momento de sus vidas. Se estima que más de 2 millones de personas buscan tratamiento médico para la fascitis plantar cada año, lo que refleja la prevalencia significativa de esta afección.

Viendo estos datos, lo más posible es que tú o alguien cercano haya padecido o pueda padecer esta patología. Por lo tanto puede interesarte toda la información que vamos a dar a continuación.

¿Qué es la fascia plantar?

La fascia plantar es una estructura fibrosa que juega un papel fundamental en el funcionamiento del pie. Consiste en una banda de tejido conectivo denso que se extiende desde el calcáneo (hueso del talón) hasta la base de los dedos del pie, cubriendo la planta  y proporcionando soporte estructural.

Su función es mantener la integridad de la bóveda plantar, la cual está conformada por los huesos, articulaciones, músculos y tejidos blandos del pie. La bóveda plantar se compone de varios arcos: longitudinal interno, arco longitudinal externo y arcos transversos. Estos arcos actúan como amortiguadores naturales al absorber y distribuir las fuerzas que se generan durante la marcha y otras actividades. Podemos clasificar sus roles de la siguiente forma:

Soporte estructural: proporciona soporte y estabilidad a la bóveda plantar, ayudando a mantener su forma y evitando el colapso excesivo del arco durante la carga y la descarga de peso.

Absorción de impactos: Durante la marcha y otras actividades que implican la carga del peso corporal sobre el pie, actúa como un amortiguador elástico, absorbiendo parte de las fuerzas de impacto y reduciendo la carga en las estructuras articulares y óseas del pie.

Transferencia de fuerzas: también juega un papel en la transferencia de fuerzas generadas por los músculos de la pierna hacia los huesos del pie. Esta transferencia eficiente de fuerza contribuye a la propulsión y el impulso durante las actividades dinámicas.

Fascitis Plantar, dolor en el talón

Dolor en el talón: principal síntoma de la Fascitis Plantar

La fascitis plantar se caracteriza por la presencia de diversos síntomas, que pueden variar en intensidad de una persona a otra. A continuación, se describen los síntomas más comunes asociados a esta afección:

Dolor en el talón: El síntoma más prominente de la fascitis plantar es el dolor en el talón. Por lo general, se experimenta un dolor punzante o agudo en la parte inferior del talón, cerca del punto de inserción en el hueso calcáneo. Este dolor puede ser más intenso por las mañanas al dar los primeros pasos después de levantarse de la cama y reproductible a la palpación a punta de dedo.

Dolor al iniciar la actividad  después de un período de descanso prolongado, como estar sentado o inactivos durante un tiempo. Este dolor inicial puede disminuir después de unos minutos de movimiento, pero puede reaparecer después de un tiempo prolongado de actividad.

Dolor durante o después del ejercicio: el impacto repetitivo puede agravar la inflamación, lo que lleva a un aumento del malestar.

Rigidez en todas las estructuras del arco plantar y tobillo, especialmente matutina o tras largos periodos de inactividad.

Dolor referido y rigidez en la zona del tendón de Aquiles

Es importante destacar que los síntomas de la fascitis plantar pueden variar en su intensidad y duración. Algunas personas pueden experimentar un dolor constante y debilitante que llega a afectar seriamente a la funcionalidad y la vida diaria. Sin embargo, otras pueden tener episodios intermitentes de malestar. Si experimentas alguno de estos síntomas, es recomendable buscar atención médica para un diagnóstico adecuado y un plan de tratamiento personalizado.

Diagnóstico y tratamiento de la Fascitis Plantar

El diagnóstico de la fascitis plantar generalmente se basa en una combinación de la historia clínica del paciente, un examen físico detallado y, en algunos casos, pruebas de diagnóstico por imagen. Entre las pruebas de diagnóstico más comunes se encuentra la ecografía, la cual puede revelar el engrosamiento del tejido fascial e incluso pequeñas roturas en casos más severos.

El enfoque terapéutico incluye una combinación de intervenciones específicas destinadas a aliviar el dolor, reducir la inflamación y promover la curación. Este tratamiento será variable entre pacientes y se basará en el diagnóstico y los objetivos terapéuticos.

En primer lugar, los ejercicios específicos desempeñan un papel fundamental en el tratamiento de la fascitis plantar. Estos ejercicios se centran en fortalecer y movilizar los músculos intrínsecos del pie y otros relacionados a distancia, como el músculo sóleo, el tibial posterior, el flexor propio del primer dedo… Esto ayuda a estabilizar la bóveda plantar y reducir la carga sobre el tejido afectado.

El fisioterapeuta cuenta con múltiples herramientas para abordar el tratamiento: la terapia manual es un método fundamental para prevenir la rigidez, brindar flexibilidad y rebajar la tensión de músculos y articulaciones. Incluso puede enseñar a su paciente a trabajar por si mismo estos parámetros.

Entre las técnicas más especializadas encontramos la electrolisis percutánea, la neuromodulación, el láser, las ondas de choque, la radiofrecuencia, el sistema superinductivo… En cualquier caso cada paciente se beneficiará de uno u otro método de tratamiento en función de su situación personal. De ellos ya se habló en nuestro post sobre fisioterapia avanzada.

Por último pero no menos importante encontramos la readaptación. Durante el proceso de recuperación el fisioterapeuta recomendará al paciente continuar con sus actividades físicas aconsejando en cada momento según el estado de la lesión. Hay que mantener y mejorar las capacidades físicas en general durante todo el proceso pero adaptándose a la problemática. El reposo absoluto no es una opción.

Fascitis Plantar: Principal patología del pie

Prevenir la Fascitis Plantar

Hielo: Aplicar hielo en la zona dolorida puede ayudar a reducir la inflamación. Coloca hielo envuelto en una toalla sobre el talón durante 15-20 minutos, varias veces al día.

Evitar el exceso de carga: Es importante escuchar al cuerpo y evitar actividades que generen un exceso de carga en la planta del pie. Si experimentas dolor, evita pasar largos periodos de tiempo de pie, caminar prolongadamente o practicar deportes de alto impacto. Descansar y permitir que la fascia plantar se recupere es esencial para prevenir la inflamación y la exacerbación de los síntomas.

Utilizar un calzado adecuado: Opta por zapatos que brinden un buen soporte para el arco del pie y una amortiguación adecuada. Elige aquellos que tengan una suela flexible pero resistente, y que se ajusten correctamente al tamaño y forma de tus pies. Además, reemplaza los zapatos desgastados que ya no proporcionen un soporte óptimo.

Consultar a profesionales especializados: Si experimentas dolor persistente en el pie o sospechas de fascitis plantar, es recomendable visitar a profesionales especializados, como un podólogo o un fisioterapeuta. Estos profesionales pueden realizar una evaluación exhaustiva de tu caso, brindar recomendaciones específicas y desarrollar un plan de tratamiento personalizado.

Para cualquier consulta, visita nuestra clínica de fisioterapia en Málaga.

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