¿Conoces el Trantorno de Ansiedad Social?

Superar la ansiedad social

La mayoría de las personas experimentamos ansiedad social (AS), ya que es una emoción completamente normal, necesaria y adaptativa.

Incluso, es una herramienta muy útil, porque nos guía a la hora de seguir las normas, o para prepararnos mejor para afrontar algunas situaciones, como puede ser: una entrevista de trabajo, una actuación en público…

Pero existen personas van más allá y pueden experimentar síntomas fisiológicos de ansiedad (sudoración, taquicardia, rubor, temblores…), o tener pensamientos catastróficos o dudas acerca de cómo será o ha sido su actuación y como será juzgado por los demás. Llegan incluso a desear abandonar la situación cuanto antes. Aquí es cuando el funcionamiento de la vida cotidiana de la persona se ve afectado y lo llamamos Trastorno de ansiedad social (TAS).

Un poco de historia sobre el Trastorno de Ansiedad Social

No hay mucha información sobre la fobia social a través de los años, pero se conoce que  Robert Burton (1845) en su obra “La Anatomía de la Melancolía”, recoge la descripción de un paciente de Hipócrates de cuyo trastorno se indica que “es más que una timidez, suspicacia o temerosidad. No se atreve a estar con otras personas por el miedo a que va a vocalizar mal o excederse en sus gestos mientras habla, y teme que va a ser deshonrado ante los demás. Piensa que cada persona le observa”.

A principios del siglo XX Janet (1903) acuñó el término “phobie des situations sociales” con el objeto de describir a los sujetos que temían hablar en público, tocar el piano o escribir mientras les observaban. Y Hartemberg en 1910 describió diversas formas de ansiedad social bajo el término genérico de “timidez”.

La distinción y descripción de la Fobia Social como forma diferenciada de otros trastornos de ansiedad fue propuesta por primera vez por Marks y Gelder (1966), que diferenciaron cuatro tipos de fobias: fobia a los animales, fobia específica, agorafobia y fobia social, entendida esta como “un miedo ante situaciones sociales, expresado por timidez, miedo a ruborizarse en público, a comer en restaurantes, a encontrarse con hombres o mujeres, a ir a fiestas o bailes, o bien a temblar cuando se es el centro de atención”.

Más tarde, Nichols (1974) concretó todavía más la delimitación de la Fobia Social indicando que lo que la caracterizaba era la excesiva sensibilidad a la desaprobación, la crítica, una baja auto-evaluación, unas reglas rígidas acerca de cómo comportarse, ansiedad anticipatoria, una sensibilidad elevada ante el hecho de ser observado o evaluado por parte de los demás.

No es hasta 1980, con la llegada del DSM-III (libro de criterios diagnósticos) cuando se reconoce la fobia social como una entidad diagnóstica.

¿Qué síntomas presentan las personas con ansiedad social?

Signos fisiológicos: las personas con ansiedad suelen experimentar sudoración, escalofríos, malestar en el estómago, taquicardia, tartamudeo y sensación de ahogo.

Pensamientos negativos: pensar excesivamente en las situaciones pasadas o que van a pasar y darle vueltas a los pensamientos negativos sobre que hizo o hará mal, como podría ser juzgado o que se le notan los signos fisiológicos, creando un resultado aún más negativo.

Creencias negativas: creen que no serán capaces de estar a la altura de la situación. Esto se relaciona con la situación de sentirse observado o humillado ante los demás, a pesar de que no hay indicios de este tipo de consecuencia.

Sesgo negativo: creen que nunca han tenido experiencias sociales positivas con los demás. Además, magnifican las habilidades sociales de los demás.

Conductas de evitación: para no tener que pasar por ese miedo y angustia, intentan evitar las situaciones sociales siempre que pueden.

Ansiedad social, evitar situaciones sociales

¿Qué situaciones son las que evitan las personas con ansiedad social?

  • Hablar en público.
  •  Realizar una actividad en público (leer un texto, tocar un instrumento…)
  • Comer en público.
  •  Conocer nuevas personas.
  •  Mantener una conversación.
  •  Firmar un documento ante testigos.
  • Usar el baño público.

¿Cómo de frecuente es la ansiedad social?

La ansiedad social suele desarrollarse en la adolescencia y aproximadamente un 13% de la población presenta fobia social en algún momento de su vida. Es más frecuente en mujeres (9%) que en hombre (7%).

El curso del trastorno tiende a ser crónico y esta cronicidad es más común en países con ingresos medios-altos.

Factores de riesgo de la ansiedad social

La ansiedad social es posible desarrollarla con o sin factores de riesgo, pero cuantos más presentes la persona más probabilidad de padecerlo.

Edad: se inicia en la niñez o adolescencia. Rara vez se desarrolla un trastorno de ansiedad social después de los 25 años.

Sexo: es más frecuente en mujeres. Sin embargo  siempre han sido los hombres en este trastorno en particular buscan tratamiento con más frecuencia, esto podría ser porque a los el trastorno interfiere en sus vidas profesionales, aunque cada vez hay más mujeres con cargos altos y esto está cambiando.

Genética: si tiene parientes de primer grado con ansiedad social tiene un 30-40% más de probabilidades de desarrollarla.

Otros trastorno mentales: hay un aumento de probabilidad si padece otro trastorno de ansiedad como el trastorno de ansiedad generalizada (TAG), trastorno de pánico o fobias, problemas de abuso de sustancias, trastorno bipolar, hipocondría o depresión.

Enfermedades: asma, enfermedades cardíacas, dificultad para ver o escuchar…

Experiencias en la niñez: abuso físico o sexual, conflictos familiares (como una separación), dificultades en la escuela (burlas, rechazo, humillación…)

Tratamientos para superar la ansiedad social

Los objetivos del tratamiento para la ansiedad social son:

  • Disminuir hasta que desaparezca la ansiedad de anticipación a las situaciones de exposición.
  • Eliminar las conductas de evitación.
  • Mejorar el funcionamiento psicosocial.
  • Aumentar la calidad de vida.
Superar la ansiedad social

Esto los conseguimos con:

Psicoterapia: mejora los síntomas en la mayoría de las personas con ansiedad social. Se aprende a reconocer y a modificar los pensamientos negativos acerca de uno mismo y a desarrollar habilidades que ayuden a ganar confianza en situaciones sociales.

La terapia cognitivo conductual es el tipo de psicoterapia más eficaz para la ansiedad y puede realizarse de forma individual o en grupo.

En la terapia cognitivo conductual basada en la exposición, se trabaja progresivamente hasta enfrentar las situaciones que más asustan.

Esto puede mejorar la capacidad de afrontar una situación difícil y ayuda a generar confianza para enfrentarse a situaciones que se produce ansiedad. Practicar la exposición a situaciones sociales es especialmente útil para desafiar las preocupaciones, creencias y sesgos negativos.

Medicación: aunque no es el tratamiento de elección y rara vez se usa, salvo en casos donde sea extremadamente necesario, los fármacos de elección son los antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS) y los inhibidores de la recaptación de la serotonina y la noradrenalina (IRNS).

Si quieres saber más, necesitas ayuda con temas de ansiedad social u otro tipo de ansiedad no dudes en ponerte en contacto con nosotros en nuestra clínica en Málaga.

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