Lesiones discales: Hernia Discal VS Protusión Discal

Hernia discal vs protusión discal

Las lesiones discales, como la hernia discal o la protrusión discal, aparecen a menudo en los informes médicos de nuestros pacientes. Cuando estos los leen, no entienden bien a qué se refiere.

En el ámbito de la salud, los diagnósticos médicos pueden ser en ocasiones confusos y complicados de comprender. Los informes médicos llenos de terminología técnica pueden generar incertidumbre y ansiedad en los pacientes, dificultando su capacidad para entender plenamente su condición y tomar decisiones informadas sobre su tratamiento.

Esta falta de claridad puede desempeñar un papel negativo en la relación del paciente con su enfermedad. La confusión y la falta de comprensión pueden llevar a sentimientos de frustración, miedo e incluso desesperanza. Los pacientes pueden experimentar dudas sobre su pronóstico, las opciones de tratamiento disponibles y los posibles resultados.

En esta ocasión, vamos a adentrarnos en el mundo de las afecciones del disco intervertebral. Dos términos que suelen generar confusión y que a menudo se mencionan en relación con esta estructura son la hernia discal y la protusión discal. En este post, nos enfocaremos en desentrañar las diferencias entre ambas y proporcionar una comprensión clara de estos conceptos.

¿Qué es el disco intervertebral?

El disco intervertebral es un verdadero prodigio de la ingeniería biomecánica que se encuentra entre cada una de nuestras vértebras. Aunque puede parecer pequeño e insignificante, este tejido fibroso y gelatinoso desempeña un papel crucial en nuestra columna vertebral.

Imagínalo como un amortiguador natural que absorbe el impacto y distribuye las fuerzas a lo largo de nuestra columna, permitiéndonos movernos con fluidez y flexibilidad.

Su estructura resistente, compuesta por un anillo externo fibroso llamado anillo fibroso (con diferentes capas, como una cebolla) y un núcleo pulposo gelatinoso en su centro, le confiere una combinación única de resistencia y elasticidad. Este ingenioso disco nos permite inclinarnos, girar, saltar y realizar todas las actividades que hacemos en nuestra vida cotidiana.

Sin embargo, a pesar de su ingeniosidad, el disco intervertebral también puede ser vulnerable a diversas afecciones, como la hernia discal y la protusión discal, que pueden afectar nuestra calidad de vida.

Lesiones discales Hernia Discal vs Protusión Discal

Incidencia de las lesiones discales

La incidencia de hernia discal y protusión discal es un tema de gran relevancia en el ámbito de la salud, ya que estas afecciones afectan a un número significativo de personas en todo el mundo. Según estudios epidemiológicos y datos recopilados, se estima que alrededor del 5% de la población mundial sufre de hernia discal en algún momento de su vida. Esta condición afecta tanto a hombres como a mujeres, y la incidencia aumenta con la edad.

En relación con la protusión discal, también se ha observado una prevalencia considerable en la población. Estudios sugieren que alrededor del 50% de las personas asintomáticas mayores de 40 años pueden presentar alguna forma de protusión discal. Sin embargo, es importante destacar que no todas las protusiones discales causan síntomas o requieren intervención médica.

En cuanto a la edad, la hernia discal y la protusión discal pueden afectar a personas de todas las edades, pero se observa una mayor incidencia en adultos jóvenes y de mediana edad. Además, ciertos factores de riesgo pueden aumentar la probabilidad de desarrollar estas afecciones, como el tabaquismo, la obesidad, la falta de actividad física, la carga excesiva de peso, la mala postura y la realización de actividades laborales que implican movimientos repetitivos de la columna vertebral o levantar objetos pesados.

Hernia discal por carga

Estos datos epidemiológicos subrayan la importancia de abordar adecuadamente las hernias discales y las protusiones discales. Una comprensión más profunda de la incidencia y los factores de riesgo nos permite desarrollar estrategias preventivas, promover estilos de vida saludables y ofrecer opciones de tratamiento efectivas y personalizadas.

La fisioterapia desempeña un papel fundamental en el manejo de estas afecciones, proporcionando alivio del dolor, mejorando la funcionalidad y promoviendo la recuperación en aquellos que las padecen.

Diferencia entre hernia discal y protusión discal

Ahora, adentrémonos en las diferencias entre la hernia discal y la protusión discal. Aunque ambas condiciones involucran el disco intervertebral, existen distinciones importantes que vale la pena explorar.

La hernia discal se produce cuando el núcleo pulposo del disco (la parte gelatinosa del disco intervertebral), se hernia a través del anillo fibroso externo que ha sufrido una rotura.

Esto puede ocurrir debido a una lesión traumática, una degeneración gradual o una combinación de ambos factores. La hernia discal puede ejercer presión sobre las raíces nerviosas cercanas, causando dolor, debilidad, entumecimiento y hormigueo en las extremidades (por ejemplo ciática). Dependiendo de la gravedad, la hernia discal puede requerir intervención médica o quirúrgica para aliviar los síntomas y restaurar la función.

Por otro lado, la protusión discal es una condición en la cual el disco intervertebral se desplaza hacia afuera, pero no se rompe o hernia completamente.

En lugar de una protrusión clara y definida, la protusión discal implica una deformación o abultamiento del anillo fibroso que rodea el núcleo pulposo. Aunque puede haber compresión o irritación de las estructuras cercanas, la protusión discal tiende a ser menos severa que una hernia discal en términos de los síntomas que causa. En muchos casos, el tratamiento conservador, como la fisioterapia y los ejercicios específicos, puede ser efectivo para aliviar el dolor y mejorar la función.

Es importante destacar que, aunque estas diferencias pueden ayudar a distinguir entre la hernia discal y la protusión discal, la evaluación precisa y el diagnóstico adecuado deben ser realizados por profesionales de la salud, como fisioterapeutas o médicos especializados en la columna vertebral. Cada caso es único y requiere un enfoque individualizado para el tratamiento y la gestión de estos trastornos del disco intervertebral.

En resumen, mientras que la hernia discal implica una ruptura del anillo fibroso y la herniación del núcleo pulposo, la protusión discal se caracteriza por un abultamiento o deformación del anillo fibroso sin ruptura completa. Estas diferencias en la presentación y gravedad de los síntomas influyen en las opciones de tratamiento y en el pronóstico de cada condición.

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